Los cambios experimentados en todos los ámbitos de la Sociedad a raíz de la aparición de las nuevas tecnologías, no han sido ajenos a la evolución que en los últimos años ha experimentado el sistema Educativo de nuestro país, haciendo posible la adopción de innovadoras herramientas de trabajo con las que mejorar la calidad de la enseñanza.
El reto de alcanzar la mejor formación en las diferentes áreas con la que preparar a nuestros alumnos y alumnas, sigue estando presente en el día a día de la labor de los docentes y a él nos enfrentamos incorporando sin cesar nuevas metodologías y proyectos pedagógicos con las que lograrlo.
La comunidad docente tiene el deber de introducir todo aquello que signifique la mejora del aprendizaje, no escatimando esfuerzos para ello, porque de esta manera nos dirigimos hacia el objetivo común de la calidad de la enseñanza, eslabón imprescindible para que el relevo social esté asegurado.
La preocupación por ofrecer a nuestros alumnos y alumnas las mejores herramientas para su formación, nos llevó a poner en marcha en el curso 99/2000, un proyecto educativo con el que pretendíamos afrontar la llegada de la nueva moneda europea, el Euro, que por aquel entonces, era una auténtica desconocida para la mayoría de nosotros.
De rotundo éxito se puede considerar la puesta en marcha, por parte de la comunidad educativa del IES San Nicolás de Tolentino, del proyecto Euro Aldea 2000, una iniciativa pionera en la comunidad autónoma canaria, que pretendíamos que el alumnado del centro profundizara de forma práctica en el conocimiento de la nueva moneda europea.
La preocupación del profesorado sustituto interino del citado centro por las dificultades que la circulación de la nueva moneda conllevaban, ha sido el verdadero motor de la puesta en marcha de este proyecto.
Durante tres años, cuando el resto del país seguía utilizando la peseta, la moneda oficial del IES de la Aldea era el Euro, y eso se tradujo en que todas las compras que se realizaban dentro del recinto escolar, cafetería, fotocopias, etc., eran abonadas con esa moneda.
Para ello pusimos en circulación 16.000 monedas que seguían la tipología estipulada por la comunidad europea y que fueron especialmente confeccionadas para este proyecto. Las Monedas fueron financiadas por la Caja de Canarias, entidad que se volcó en esta iniciativa al considerarla de gran importancia para la mejora de la educación, por lo que en el reverso, las monedas llevan el logotipo de la caja y del centro educativo y el anverso especifica la cuantía de cada una. El respaldo de La Caja de Canarias fue para nosotros impagable, máxime teniendo en cuenta, que desde instituciones públicas, como puede ser la propia Consejería de Educación del Gobierno de Canarias, no hemos encontrado ningún tipo de apoyo para este proyecto, porque las puertas han estado completamente cerradas.
La importancia que ha tenido Euro Aldea para nuestra Comunidad Educativa, ha sido indudable, porque inmediatamente, el centro adoptó esta iniciativa, en la que también participaron todos los sectores de la Comunidad Escolar. Podemos ofrecer datos como que en sus primeros 30 días de funcionamiento, Euro Aldea movió en nuestro Instituto de Enseñanza Secundaria, cerca de medio millón de pesetas, realizándose a lo largo de todo el proyecto un cambio monetario diario de alrededor de las 35.000 pesetas, destacando sobre todo la actitud de los alumnos que acogieron la iniciativa con muy buena voluntad y se preocuparon de abonar todas su compras con las monedas puestas en circulación.
Para el correcto funcionamiento del proyecto, se creó una oficina del Euro en la que el alumnado, profesorado y personal no docente podían cambiar las pesetas por euros y así pagar con la nueva moneda todo lo que necesitaban. Al finalizar la jornada, la oficina volvía a realizar el cambio monetario.
En este aspecto, tenemos que hacer mención a la colaboración que encontramos en la arrendataria de la Cafetería del Centro, Gladys, que fue una de las piezas fundamentales de este proyecto, ya que gracias a su implicación desde su puesta en marcha en el mismo, Euro Aldea fue una realidad.
Además, durante todo el curso escolar y de forma complementaria a este proyecto, se realizaron diversas actividades sobre temas de carácter europeo.
Euro Aldea amplió sus fronteras, ya que al darse a conocer el proyecto, y debido a la carencia que tuvimos de iniciativas de este tipo, nos fueron llegando peticiones para trasladar esta experiencia a otros centros educativos de la isla, así como el Centro del Profesorado II de Las Palmas de Gran Canaria, e incluso distintos Ayuntamientos como el de Las Palmas de Gran Canaria, Gáldar, Teror, San Nicolás de Tolentino, entre otros, también nos solicitaron este proyecto para formar a sus ciudadanos en la nueva moneda, ya que si algo quedó claro fue precisamente, su eficaz carácter formativo sobre una moneda que ya es la nuestra.

