En este artículo queremos poner de relieve cuál ha sido nuestra experiencia a la hora de iniciar un proyecto de biblioteca en nuestro Centro. El Centro es el CEIP Suárez Naranjo, situado en Las Palmas de Gran Canaria. Con dicho proyecto pretendíamos potenciar el uso de la biblioteca escolar e integrarla dentro de la programación del Centro como un instrumento habitual. El camino que recorrimos durante todo el curso pasado ha dado resultados interesantes, y este año continuando el proyecto seguimos trabajando en la misma línea.
Poner en funcionamiento nuestra biblioteca escolar no fue un camino de rosas. Durante el proceso surgieron varias dificultades, algunas se solucionaron y otras no pudimos superarlas. Por ello, hemos tenido que dejarlas sin solución “de momento”, sobre todo por falta de tiempo y material humano.
El curso anterior, varias profesoras de infantil, en charlas distendidas nos habíamos lamentado de que en nuestro colegio a pesar de tener un espacio destinado a la biblioteca estaba infrautilizado. Había libros, colocados en estanterías sin ningún orden, ni siquiera teníamos claro que fueran adecuados a nuestros alumn@s y la biblioteca era utilizada para actividades tan variadas como guardar trabajos, sala de charlas o actividades de gran grupo…
Cuando el claustro se planteó la necesidad e importancia de tener una Biblioteca adecuada y agradable para nuestr@s alumn@s apareció la convocatoria de proyectos de la Consejería y decidimos intentar conseguir de esta forma presupuesto suficiente para ponerla en condiciones y ser usada por todo el Centro.
Nuestra primera dificultad era que necesitábamos financiar de algún modo lo que pretendíamos hacer y la necesidad de que hubiera espacio, tiempo y dinero para hacerlo.
El idear un Proyecto no nos era una tarea fácil. El profesorado que se implicó en ello no había realizado nunca un proyecto de este tipo y teníamos serias dudas sobre cómo enfocarlo. Acudimos entonces al CEP y pedimos ayuda para realizarlo. Desde el CEP se nos asesoró sobre cómo debíamos realizar este proyecto y cómo podíamos enfocarlo pensando en los recursos de los que disponíamos y el camino en el que queríamos trabajar.
Queremos destacar que fue de gran ayuda, entre otras cosas nos sirvió para la elaboración del proyecto, y algo más importante aún, a tener una visión realista de nuestras posibilidades, que cosas podíamos lograr y que cosas nos sería muy difícil conseguir.
Otra gran dificultad, una vez aprobado el proyecto fue comenzar el curso siguiente a trabajar en él cuando aún no disponíamos del presupuesto. Pero priorizamos otras acciones que no necesitaban de dicho dinero hasta que este llegara.
Lo primero era preguntar a todos los miembros de la Comunidad Educativa, padres y madres, profesorado y alumnado cuáles eran sus expectativas y en qué grado podíamos esperar colaboración de ellos. Para ello se realizaron unos cuestionarios tipo test.
El vaciado de datos y tratamiento de éstos fue una tarea ardua, entre otras cosas porque muy poca parte del profesorado quiso implicarse.
Hemos de señalar también que el claustro que aprobó el proyecto y el que luego lo llevó a cabo, no era el mismo. De un año para otro los cambios eran sustanciales.
Al mismo tiempo, comenzamos con la adecuación del espacio de la Biblioteca.
Conseguimos que el ayuntamiento nos pintara la Biblioteca y entre todo el profesorado nos dedicamos durante el mes de octubre a la revisión y colocación de los libros de los que ya disponíamos en el Centro. Esta actividad fue interesante, por supuesto pudimos realizarla gracias a la colaboración de todo el profesorado y nos sirvió para hacernos una idea del material clasificado que quedaría en nuestra Biblioteca como adecuado para ser utilizado por nuestro alumnado y profesorado. Decidimos que la mejor manera para clasificar dichos libros era siguiendo la estructura educativa por ciclos. La integración de esta actividad dentro del horario de exclusivas, gracias a la sensibilidad demostrada por el equipo directivo ayudó a que todo el profesorado se implicara. Desechamos la posibilidad de informatizar la clasificación de libros puesto que no había disponibilidad horaria para ello. Posteriormente una becaria comenzó a realizar dicho trabajo que quedó sin concluir.
Una vez realizada esta tarea fuimos conscientes de la necesidad de adaptar un espacio específico para educación infantil, con mobiliario adecuado, material bibliográfico, etc. Esta tarea fue llevada a cabo por el profesorado de Educación infantil que participó activamente durante todo el proceso.
Mientras se realizaban estas labores buscamos un medio de motivar también a padres/madres y alumnado en la puesta en marcha de la biblioteca y lanzamos una campaña a las familias para realizar un concurso de mascotas de la biblioteca.
La respuesta nos sorprendió por la implicación y participación de las familias en esta actividad con resultados más que satisfactorios. Para dar mayor importancia a la apertura de nuestra Biblioteca hicimos un pequeño y simbólico acto de inauguración con la participación de todos los sectores escolares durante el mes de diciembre. Inaugurada nuestra biblioteca animamos al profesorado
a utilizarla incluyendo dentro de su programación de aula actividades que pudieran ser realizadas en la Biblioteca con sus alumnos/as. En este sentido, el profesorado participó en distinta medida. Hubo profesores que se implicaron mucho y la utilizaron con mucha frecuencia y otros que solo lo hicieron en actividades puntuales. Más adelante, con la creación de un museo de los cuentos para el día del libro en la que se implicó y participó el profesorado muy gratamente, se apreció una frecuencia mayor en el uso de la Biblioteca.
Otro gran problema era la participación de las familias en la Biblioteca. Para incitarlos a participar se realizaron a lo largo del curso tres charlas destinadas a ellos donde les hablamos de la importancia de leer cuentos, cómo elegir los libros que comprar a sus hijos/as, cómo podían animar a sus hijos/as a leer no sólo para aprender, sino también para disfrutar…
La participación de las familias fue bastante irregular. A la primera charla acudieron unas 20 familias y a la segunda también, pero sólo dos o tres familias repitieron por lo que no hubo mucha continuidad. La tercera charla fue dada por una madre del Centro escritora y especialista en Benito Pérez Galdós y ahí tuvimos un fracaso rotundo, no acudieron padres, sólo participó el profesorado del Centro.
Creemos que las causas de este fracaso fueron: Por un lado que la actividad se realizó durante la última semana del mes de mayo, coincidiendo con otros actos en los que se convocaba a las familias con motivo del día de Canarias y por otro que era una charla no orientada a la educación de sus hij@s, sino directamente dirigidas a ell@s como lectores.
De esta dificultad hemos aprendido que por los menos por ahora, es pronto para convocar a las familias para actividades que no vayan específicamente relacionadas con la educación de sus hijos/as.
También se dieron varias charlas al profesorado por el asesor de Bibliotecas del CEP. Por supuesto, la participación fue del 100% puesto que fueron programadas dentro del horario de exclusivas.
Por último destacar que en las propuestas que se hicieron al claustro para participar en la decoración de la biblioteca, en un museo de los cuentos para el día del libro, en la realización de cuentos y cómics para dar a conocer a nuestra mascota, etc, el resultado de colaboración del profesorado fue altísimo. De lo único que quizá nos podríamos lamentar es de que parte del claustro sólo participa cuando se le proponen las actividades ya preparadas mientras que otra parte del profesorado si interviene de forma activa con propuestas, sugerencias, ideas, etc.
Por último decir que este año hemos seguido con nuestro proyecto y de momento parece que las cosas marchan con muchas menos dificultades. Desde el equipo directivo se ha potenciado el uso de la Biblioteca y se ha respetado horario para la realización de este proyecto.
Parece que el año pasado sirvió para animar a toda la comunidad educativa y tener conciencia de la necesidad de su participación. Aunque seguirán y siguen apareciendo dificultades, éstas parece que son menores, y que poco a poco vamos superándolas con mayor facilidad, hay más profesorado implicado activamente.
Ahora mismo, la Biblioteca abre a la hora del recreo para los alumn@s de primaria con actividades de ocio relacionadas con los libros y durante el horario de comedor para que los alumn@s lean o estudien en ella. Es decir se ha ampliado su horario de uso. Además, este año hay un horario establecido dentro del horario escolar para que cada clase disponga al menos, de una hora a la semana para el uso de la biblioteca y se está ofreciendo el servicio de préstamo de libros.
Esta breve descripción de las actividades más importantes realizadas a lo largo del curso anterior, sirven para recalcar que aunque, durante el proceso pueden surgir dificultades, muchas de ellas se pueden solventar y otras, nos servirán para analizar y aprender de nuestros errores. Lo difícil es comenzar a andar, pero como dijo el poeta, “caminante no hay camino, se hace camino al andar”.

