COEDUCACIÓN DESDE EL AULA.

Autoría: M ª Ángeles Sánchez Lucas.

Centro: CEIP María Castrillo García.          

Autoría: Víctor Manuel Escadell Bermúdez.

Centro: Zona Sustitución Fuerteventura Norte.

Correos electrónicos:  msanchezlucas@hotmail.com y victorescandell@hotmail.com

 

DEFINICIÓN DE COEDUCACIÓN

Se entiende por coeducación el proceso educativo que favorece el desarrollo integral de las personas con independencia del sexo a que pertenezcan y, en consecuencia, entendemos por escuela coeducativa aquella en la que se corrige y se elimina todo tipo de desigualdades o mecanismos discriminatorios por razón de sexo, y en el que los alumnos y alumnas puedan desarrollar libremente su personalidad en un clima de igualdad real y sin ningún tipo de condicionantes o limitaciones impuestas en función de su sexo.

La coeducación se entiende, por tanto, como una educación que parte de una igual valoración de lo público y lo privado, lo político y lo doméstico, lo racional y lo afectivo, lo masculino y lo femenino y con base en la aceptación del pluralismo, la diversidad y la diferencia, así como que el profundo respeto por dicha diferencia permita el desarrollo de las individualidades y la plena realización de lo humano en ambos sexos.

Coeducar no es yuxtaponer en una clase a individuos de ambos sexos, ni tampoco unificar, eliminando las diferencias mediante la presentación de un modelo único. No es uniformar las mentes de los niños y niñas sino que, por el contrario, es enseñar a respetar lo diferente y a disfrutar de la riqueza que ofrece la variedad.

Objetivos para llevar a cabo la coeducación:

  • Fomentar la construcción de relaciones más justas e igualitarias.
  • Preparar a los niños y niñas de la forma más adecuada para su inserción en la vida de una forma funcional y activa, atendiendo a sus potencialidades personales.
  • Conocer el sistema sexo-género como una construcción sociocultural para configurar la identidad masculina y femenina.
  • Educar a los niños y a las niñas en la tolerancia, la corresponsabilidad y la solidaridad.
  • Llegar a un tratamiento igualitario entre sexos de las mismas edades.
  • Sensibilizarnos de la importancia de la coeducación, para conseguir unos modelos de relación no sexista.
  • Observar, criticar y eliminar los comportamientos y pautas machistas estereotipados en todos los sectores de la comunidad educativa.
  • Erradicar la violencia en todos sus ámbitos y especialmente la violencia de género adoptando normas de respeto a los demás
  • Analizar reflexiva y críticamente el lenguaje, asumiendo otras alternativas para su uso evitando la desigualdad.
  • Entender el sexismo como un problema de desigualdad social que tiene sus orígenes en las ideologías y en la estructura socio-económica.
  • Conocer los obstáculos que impiden la igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres.
  • Favorecer e intervenir en la resolución de conflictos.

 

Educar para la igualdad.

 

DESDE LA ESCUELA

La escuela es, posiblemente, uno de los ámbitos donde las relaciones entre los dos sexos se establecen de forma más igualitaria, a pesar de que aún se siguen encontrando grandes diferencias. Es por ello por lo que se debe seguir trabajando duro desde el ámbito educativo, para erradicar estos hechos y procurar crear las condiciones necesarias par potenciar los aprendizajes incorporando el valor y la riqueza que supone la diversidad.

DESDE LA FAMILIA

La identidad de los niños y niñas además de venir determinada por el sexo, también lo está por el proceso de socialización y por la educación recibida.

La familia es el primer agente socializador y donde más se puede fomentar y consolidar los roles o estereotípos tradicionales. Hay una gran cantidad de aspectos, situaciones, roles y comportamientos  que desde el ámbito familiar  se han de cuidar, corregir y modificar.

LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN

Los niños y niñas se ven influidos por los medios de comunicación, que suelen inculcar estereotipos y roles tradicionales, por lo que es función de los adultos crear en ellos una actitud crítica al respecto.

EL JUEGO

El juego en la edad escolar es importantísimo; los juguetes son sólo meros instrumentos para desarrollar  los juegos, y la mayoría de las veces vienen presentando modelos con comportamientos, actitudes y valores diferentes para niños y niñas. Los adultos debemos saltar por encima de esas barreras absurdas y dar libertad e igualdad de oportunidades a ambos  sexos.

 

EL LENGUAJE

La familia es el principal pilar para llevar a cabo un modelo de trato igualitario y promover  y utilizar un lenguaje no sexista.

 

DESDE LAS COMPETENCIAS BÁSICAS

A la hora de alcanzar las competencias básicas es fundamental hacerlo con proyectos o tareas donde se desarrolle la igualdad de géneros.

Competencia en comunicación lingüística:- Haciendo un uso adecuado del lenguaje, favoreciendo la igualdad y rechazando actitudes discriminatorias.

 Competencia en la interacción con el mundo físico, natural y social: Conocer el propio cuerpo y el del sexo contrario, apreciar las diferencias y  aceptándolas, eliminando estereotipos.

Tratamiento de la información y la competencia digital: Ser capaz de analizar los mensajes, los anuncios publicitarios manteniendo ante ellos una actitud crítica.

Competencia social y ciudadana.- Eliminando todo tipo de discriminación o violencia.

Aprender a aprender.- Analizando situaciones y hechos que se van desarrollando en clase.

Iniciativa y autonomía personal: Desarrollar actividades donde el/la alumno/a desarrolle  de forma autónoma una actitud crítica ante cualquier signo de violencia, discriminación, desigualdad…

Conclusión

La coeducación se ha de trabajar tanto en el aula como fuera de ella para no seguir con los estereotipos que en la sociedad se siguen estableciendo y que tanto cuesta evitar y olvidar; es por ello por lo que el aula ha de ser el origen y el centro irradiador de la coeducación, pero esta educación debe tener en cuenta también las circunstancias sociales que rodean al centro, pues las circunstancias familiares y sociales que se den en el área que rodea al centro pueden provocar contradicciones en el discente que puede no entender por qué esta igualdad de sexos cuando en su hogar hay una diferencia abismal entre uno y otro. Desde la escuela se intentará que los alumnos y alumnas sean capaces de ver las desigualdades y las injusticias que se producen en su entorno.

Los docentes deberán cuidar su lenguaje, los gestos y su comportamiento en general para que en él  no se genere discriminación, pues cualquier tipo de comportamiento sexista o de otro tipo es captado por los/las discentes.

La posibilidad de emprender acciones coeducativas que favorezcan la construcción de identidad de género no estereotipadas pasa por disponer de un profesorado sensibilizado que asuma como propias dichas acciones y que las ponga en práctica.